miércoles, 15 de agosto de 2007

Espirales de odio - "La persistencia" de Griselda Gambaro













“Que sufran como sufrieron los nuestros. Que griten, que balen como cabras con las patitas quebradas. Que al nacer no encuentren el pecho de sus madres”

Esas son las palabras de Zaida, el personaje principal de “La persistencia” – obra de Griselda Gambaro- que le toca representar a Carolina Fal.

La tragedia nos muestra la historia de una familia chechena que participa de la lucha armada contra Rusia. El fragmento que se nos presenta trata sobre la decisión de Zaida de acompañar a los hombres en el copamiento de una escuela. Pronto Zaida nos llevará de la mano a descubrir el ilimitado poder de resentimiento de que es capaz- no sin hacernos reflexionar sobre nosotros mismos y los que nos rodean.

Esa es la excusa que toma Griselda Gambaro para hablarnos sobre el odio y la capacidad de violencia que puede generar el ser humano. Es así que Zaida probará en su mismo cuerpo esos sentimientos. “Ya me siento mejor”, dice luego de beber la sangre de su propio marido (Horacio Acosta) en una especie de ritual de transmisión del rencor. Todo observado por un dios impotente (Sandro Nunziata) que no atina a reaccionar ante lo patético del salvajismo humano, y sufrido por el hermano de Zaida (Gabo Correa) que infructuosamente trata de luchar contra la vorágine de horror.

Como es de costumbre en su teatro, Gambaro no escatima en utilizar el poder de las palabras para hacernos sentir la opresión, el dolor y el odio de Zaida. Es una obra de pecho apretado que requiere un espectador dispuesto a ser aguijoneado e interpelado, donde tanto texto como actuaciones y música se entrelazan sin forzamientos en una dirección madura de Cristina Banegas, que afirma: “La persistencia es una tragedia, una fábula de la muerte, un teatro filoso que nos atraviesa, nos despoja, nos abisma.”

Por otro lugar, la puesta es de una justeza extrema en donde lo visual es tan poderoso como lo textual pese a lo austero de la misma. No les hacen falta demasiados ornamentos a estos 4 actores y a su directora para emocionar hondamente.

En tiempos de extrema insensibilidad – motorizada quizá por el exceso de imágenes banales- la persistencia es aire fresco para ser respirado. Vale la pena entonces, hacer el esfuerzo para estirar el pescuezo y respirar. Aun sabiendo que no saldremos ilesos al final del último acto. Pero en fin, de eso se trata el teatro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Groppi y toda esa basura no existiria de no existir ingentes cantidades de negro para remediar esta situación propongo:
"Liga Argentina por la Castración Química de los Piqueteros" - LACASQUIP

El panorama social imperante en la Argentina hace ineludible el abordaje de un problema controvertido: la natalidad de los indigentes y piqueteros.

Es claro que no se les niega el derecho de tener hijos, pero que lo hagan en otro país o que, a la manera de nuestros viejos y queridos inmigrantes, tengan la cantidad de hijos que puedan mantener.

Saludamos las decisión del gobierno de promover la ligadura de trompas y vasectomía al alcance de todos, pero la solución efectiva es:
LACASQUIP
"Liga Argentina por la Castración Química de los Piqueteros"
http://piquetes-out.4mg.com

Un programa de esterilización masivo aparece como la respuesta máscompasiva frente a un problema que inquieta a todos por igual.

fernandezbaraibar@gmail.com

La lengua desatada dijo...

Parece un chiste. Espero que lo sea. De otra manera sería la persistencia de la estupidez. Me hace acordar a Apocalipsis Now! "El horror, el horror".

Insito, es de esperar que sea un chiste ácido y corrosivo.

Anónimo dijo...

Es de esperar que sea un chiste aún así verdaderamente de mal gusto, si el propósito era hacernos reir no lo lograron y si era simplemente seguir la linea de la Obra es más que ridículo.